El descubrimiento de la Bodega Primitiva había salvado al Valle del Silencio de la amenaza hidroeléctrica, pero como todas las victorias en la historia de la familia Vargas, esta también tenía un coste oculto. Lo que al principio fue una celebración de patrimonio y cultura, tres meses después se había convertido en una invasión controlada que ponía a prueba la paciencia de Lucas.
La zona norte de la finca, cerca del río, ya no parecía un viñedo tranquilo. Parecía una herida abierta. Carpas blan