Capítulo 59.
POV— Valeria.
La calma se había convertido en un alivio para mí. Despertar cada mañana en la mansión, ver a Vanessa corretear por los pasillos y sentir la mirada de Armando sobre mí era suficiente para recordar que, después de tantas tormentas, merecíamos un poco de paz. Los días comenzaron a pasar lentamente, como si el tiempo quisiera compensarnos por todo lo vivido.
Una semana paso y Cintia regresó de su luna de miel. Apenas la vi entrar a la empresa, me quedé sin palabras. Estaba radiante,