Capítulo 24.
Valeria
Me desperté antes del amanecer. No sé si realmente dormí o si mi cuerpo simplemente se rindió unas horas entre recuerdos y pesadillas. Abrí los ojos y sentí que el techo de mi habitación se me venía encima. La mente me repetía una y otra vez la misma imagen: una niña, mi niña, con los ojos llenos de miedo en manos de desconocidos.
Me levanté casi de golpe, el corazón latiendo con furia. El agua de la ducha cayó helada sobre mi piel, pero ni siquiera así logré apaciguar el incendio que m