CAPITULO 14.
POV Valeria.
Llegamos juntos a la empresa después del almuerzo. Caminé al frente, consciente de que él me seguía con paso firme, como si cada movimiento suyo reclamara espacio. Le mostré la oficina que había mandado preparar para él.
—Espero le gusté —dije, conteniendo el temblor en mi voz.
La observó en silencio, como un general evaluando un terreno antes de la batalla. Los colores oscuros resaltaban su figura y lo hacían ver aún más imponente.
—Está bien para mí, gracias —dijo con esa serenidad peligrosa que lo caracterizaba. Luego me lanzó una mirada directa—. Por cierto, noté el cambio en la seguridad de la empresa. Me parece excelente.
—Sí, tomé medidas después de lo que me contaron sobre los rusos. Estoy muy satisfecha. Si desea implementar algo en sus bodegas, puedo llamar a mi jefe de seguridad.
—Me interesa —respondió—. Ese lector biométrico y el sistema de reconocimiento facial son justo lo que necesito.
Presioné un botón en la pulsera de seguridad que me había entregado Víc