CAPITULO 13.
POV Valeria
Después de un largo día, regresé a casa con la mente en los documentos, contratos y la imagen de Armando Martínez presente en mi cabeza. Ana me recibió, como de costumbre, con su cálida sonrisa y la cena lista. A veces creo que sin ella me habría rendido hace mucho.
—Te ves agotada, pequeña —me dijo mientras servía un plato caliente—. Debes tomar un descanso.
Comimos juntas, y durante la comida le compartí lo que había sucedido con los italianos, la dificultad de la negociación y, e