CHRIS
El rubor en las mejillas de Aura me dice que he ganado la primera batalla, pero su firmeza al hablar me advierte que la guerra de voluntades apenas comienza. La tensión sexual se mezcla con la ambición profesional.
Ella apoya los codos en la mesa, inclinándose ligeramente hacia mí, forzando la formalidad aunque la atmósfera grita otra cosa.
—Mi propuesta es esta, Christopher —dice, su voz es baja, pero perfectamente clara—. Mi periódico va a lanzar un espacio editorial nuevo, el más impor