CHRIS
Mi pulgar acaricia su labio inferior, el que acaba de morder. El contacto es una chispa que enciende el aire.
—Tienes el Ancla Anual. Tendrás tu exclusiva. Pero esta noche, Aura, tú me darás la primicia de tu cuerpo. Y voy a romper tus reglas, antes de que tú rompas mis secretos.
Retiro mi mano, dejándola expuesta, temblando. Me levanto, mis movimientos son lentos, depredadores.
—Vamos. El Burdeos ya no es suficiente. Te llevaré a un lugar donde podemos investigar esa "debilidad" en priva