PELIGROSO CONTRATO.
AURA.
Liam me llamó egoísta. Y tiene razón. Lo soy. Pero no por proteger mi trabajo, sino por lo que siento.
Pienso en Liam, en su rostro furioso en la acera, en su ambición de ascenso. Y pienso en mi respuesta. No tengo remordimiento. Cero. El final de esa relación, si llega, será mi elección para proteger a Lili y a mí misma. La ética no era mi prioridad en esa mesa, sino la supervivencia.
Pero el pensamiento más peligroso se cuela con el vapor del agua: Christopher.
Su cercanía en el estacio