AURA.
Es Chloe.
Viene con el cabello revuelto, los ojos inyectados en sangre y un sobre de cartón apretado contra el pecho. Se detiene en medio de la habitación, ignorando por completo la imponente presencia de Christopher, y clava su dedo índice en mi dirección. Su voz sale como un chillido cargado de odio.
—¡Eres una basura, Aura! ¡Una traidora! —grita, y el eco de su voz llega seguramente hasta los pasillos—. ¡Me acaban de echar! ¡Diez años de carrera tirados a la basura por tu culpa! ¿Estás