Las palabras de Rowan aún resonaban en mi cabeza como un eco persistente, como si la mansión entera las hubiera absorbido y las devolviera en cada rincón.
"Mi padre tuvo otro hijo. Un hermano que nunca conocí."
Habían pasado horas desde aquella confesión, y sin embargo, no podía procesarlo del todo. Rowan, el hombre que siempre parecía tener el control de todo, estaba roto. No por una amenaza empresarial, ni por una traición de Lysandra, sino por una herida que había estado abierta desde antes