Capítulo 19. El problema se complica.
Aaron soltó el mentón de Alina y caminó con calma hacia la mesa del comedor.
—Tengo hambre —dijo mientras abría una botella de vino.
Alina se quedó de pie, mirando su espalda. Soltó un suspiro pesado. En realidad, no tenía ganas de atender a ese hombre mayor.
—Señor, este no es el momento adecuado para…
—He dicho que tengo hambre.
Su voz cambió, plana pero firme.
Alina respiró hondo y se dio la vuelta hacia la cocina.
Mientras colocaba los platos, su mente giraba a toda velocidad. Las palabras