Cassian
El bosque no nos deja salir.
Eso es lo primero que acepto después de la tercera vez que reconozco el mismo tronco partido, la misma piedra cubierta de musgo blanco y la misma charca negra donde no se refleja la luna. Llevamos horas avanzando y, aun así, seguimos atrapados dentro del mismo círculo de árboles, niebla y silencio.
No es un sendero.
Es una voluntad.
Una voluntad vieja, paciente, hecha de raíces, sombras y algo más que ni siquiera mi sangre alcanza a nombrar.
Lucien camina a