Genesis
La respuesta debería parecerme absurda. En vez de eso, se siente como una cuerda salvándome del agua.
Tomo su mano.
Me lleva fuera de la habitación, por un corredor pequeño, hasta una terraza interior que da a los jardines altos del castillo. La lluvia ya casi ha parado y el aire huele a piedra mojada, rosas nocturnas y tierra recién abierta. Todo está oscuro, pero no amenazante. Solo quieto.
Cassian me envuelve con una capa negra que debió traer sin que yo lo notara. El tejido todavía