Nos marchamos mi marido y yo de la cafetería hacia el despacho del delegado, cuando llegamos a la puerta Erik tocó dándonos enseguida el permiso para entrar en el
— Sentaros los dos, por favor — nos dijo
— Me han dicho que querías vernos con urgencia — le dijo Erik
— Y así es Erik, hay una convención en Copenhague y necesito que vayáis los dos ya que es muy importante para este hospital ya que esperamos que nos den una subvención para remodelar nuestro laboratorio, quiero que seáis vosotros dos