#98
Tan pronto como el mayordomo abre la puerta, Johanna no duda en hacerlo a un lado y entrar en Ravenshield como una tromba que no guarda nada de discreción a su paso. El golpe seco de la puerta al chocar contra la pared retumba dentro de la sala como el anuncio de su llegada. El aire frío del exterior se cuela en el vestíbulo junto con su figura erguida, envuelta en un abrigo oscuro que muestra sobre él los rastros de la nevada. De igual manera, sus pasos resuenan con autoridad sobre el suelo de