El salón se llena con los murmullos provenientes de las conversaciones sostenidas por cada uno de sus ocupantes mientras hacen un poco de sobremesa luego de la cena. Las luces que iluminan el espacio son mucho más suaves y la chimenea encendida crea un ambiente cálido que cada tanto deja escuchar el crujir ocasional de la leña.
En la esquina cercana al bar de la estancia, Alexander, Franco y lord Alistair conversan sobre asuntos de la empresa, alternando comentarios técnicos con algún chiste apa