Alexander
La mansión de los Blackwood es enorme, más de lo que uno podría imaginar. Cada rincón parece sacado de una película de época, con sus muebles antiguos, candelabros brillando como estrellas en el techo y esos ecos profundos que hacen que cada paso resuene demasiado.
Pero no me importa. Mi mente está completamente en otro lugar. Está en ella.
Sofía.
Es curioso cómo puede cambiar el aire cuando ella está cerca. En un lugar como este, donde todo parece frío y distante, Sofía tiene la capa