CAPÍTULO 1:EL SABER QUE MATA Y EL TIEMPO QUE REGRESA
Elena Márquez supo, en el momento en que el último latido de su corazón se desvaneció en un suspiro húmedo y frío, lo que ese velo de boda blanco había ocultado todo el día: tenía dos maridos. No era una ilusión de la muerte, no era el delirio de la hemorragia que le empapaba la falda blanca y rota —era la verdad, cruda y empalagosa como el veneno que habría querido tomar antes de llegar a ese punto. Uno era Thiago Montenegro, el hombre a qui