Diez años después de la conferencia en París, Lucía había cumplido su sueño: se había graduado como arquitecta y estaba lista para abrir el primer taller de “El Brillo Oculto” en América Latina, en Asunción, Paraguay. Lila, acompañada de Alejandro y Sofía, viajó hasta la ciudad para acompañarla en la inauguración, llevando consigo el brazalete y el anillo de esmeraldas, símbolo del legado que ahora cruzaba océanos.
Al llegar a Asunción, fueron recibidos por un grupo de niños huérfanos y sus tut