La huida hacia el Chaco paraguayo no era solo un viaje geográfico, sino un descenso a las raíces de la tierra, lejos de los cables y el metal. Elena, Adrián y los niños avanzaban en una vieja carreta tirada por caballos, el único transporte que no emitía señales que los nuevos cazadores pudieran rastrear.
Los Perseguidores del Vapor (Parte 1)
Mientras cruzaban el río Paraguay hacia la región occidental, Elena divisó en el horizonte una columna de humo negro y denso. No era un incendio forestal.