El zumbido del helicóptero negro sobre la casa era el latido de un reloj hacia el apocalipsis. Diez minutos era todo lo que tenían antes de que la Logia de los Siete redujera el refugio a cenizas. Elena, con la mirada de una loba acorralada, no perdió un segundo.
La Marca Alterada (Parte 1)
Elena llevó a Sofía y al bebé a la cocina, el único lugar con luz de emergencia. Con manos firmes, tomó un escalpelo del kit de sutura y el resto del inductor químico.
—Sofía, escúchame bien —susurró Elena m