El estruendo de la lámpara de cristal al colapsar sobre los hermanos Valente dejó la sala sumergida en un silencio cargado de polvo y olor a pólvora. Elena cubrió el cuerpo de Mía y del recién nacido con su propio torso, protegiéndolos de los fragmentos de vidrio que volaron como metralla.
La Revelación bajo los Escombros (Parte 1)
Cuando el polvo se asentó, Adrián emergió de entre los restos, herido pero funcional. Marco, sin embargo, estaba atrapado de la cintura para abajo por la pesada estr