La mansión de los Valente se había convertido en un tablero de ajedrez donde cada movimiento podía ser el último. Elena, consciente de que Marco tenía en su poder la prueba del asesinato de su padre y que planeaba usarla para chantajear a Vincenzo, sabía que no podía quedarse de brazos cruzados. Si Marco lograba someter a Vincenzo, se convertiría en un rey absoluto e intocable.
El Juego de la Seducción Mortal (Parte 1)
Esa noche, Elena decidió jugar la carta más peligrosa: la cercanía. Se puso