Un mes después del nacimiento de Aura, el mundo estaba más tranquilo que nunca — pero los omegas empezaron a ver visiones de un peligro que no era de guerra ni de olvido, sino de supervivencia. Vieron un desierto donde el sol quemaba con más fuerza que nunca, donde el agua había desaparecido y los lobos que vivían allí estaban a punto de morir.
"Son los lobos del desierto del Sol Ardiente", dijo Lyra, después de ver la visión. "Habían venido a conocer a Aura hace poco, pero ahora su tierra está