Leonel dejó de respirar por un instante, apretó los dientes también.
Cerró sus ojos, apretó fuerte y los abrió antes de hablar.
—¿Desde cuándo?
—Desde hace un tiempo. Fue ella quien me contactó.
—Propósito.
—Acabar con su marido.
Las cejas del empresario se fruncieron.
—Sé específico. ¿De qué estamos hablando?
Leonel lo escuchó suspirar.
—Lo quiere preso o muerto. Le vale madres cualquiera de las dos.
Leonel analizó rápido la situación. De reojo, se percató que Frank se levantó después de