Sofía sale de la piscina muy enojada por el atrevimiento de Francesca. Literalmente, Mangano ha tratado de llevar la fiesta en paz con esa mujer, pero está cada vez le busca más su temperamento. —Sofía... —Chiara la mira y luego mira a su madre.
—Tenía calor... No pasa nada. Vamos, mis niños, haremos burbujas en la tina —toma de la mano a los niños y se los lleva.
—Siento el sabor de la victoria —Russo mira a Cédric—. Necesito que hagas algo por mí.
—Si está a mi alcance, con mucho gusto,