Capítulo 6: La ducha que compartimos sin tocarnos.
Día 16
Ela salió del despacho todavía temblando, la piel ardiendo donde él la había tocado, la entrepierna empapada y dolorida de deseo. Se fue a la habitación donde todos los demás descansaban, se sentó en la cama y se queda viendo las estrellas de la noche por la ventana, aún no podía creer aquella tensión de lo que sucedió con su coronel adentro de su oficina.
Se sacudió los pensamientos, y se dió unas palmaditas en las mejillas, luego mira la hora del reloj, necesitaba refrescarse, ent