Mundo de ficçãoIniciar sessãoDía 51.
Después de ver el Black Hawk desaparecer en el horizonte gris, el cuerpo le pesaba como si hubiera arrastrado a dos heridos más bajo fuego. Caminó de regreso al barracón con pasos automáticos, el uniforme aún húmedo por la llovizna fina que no paraba. Se cambió en silencio, se puso ropa civil vieja, un suéter holgado y pantalones de chándal que antes le quedaban apretados y ahora colgaban sueltos, y salió sin que nadie la viera. Subió la escalera ox






