Capítulo 20: El interrogatorio que no olvidará.
Día 80.
El día 80 amaneció gris y frío, como casi todos en Isla Dragón.
Ela ya pesaba 68 kilos. Su cuerpo había cambiado: músculo firme bajo una silueta que aún conservaba curvas, como si se negara a desaparecer del todo. En su espalda, las marcas de los quince latigazos seguían vivas, algunas cicatrices rosadas que no terminaban de cerrar, recordándole cada movimiento.
A las 05:00 la llamaron al edificio de mando.
No era formación.
Era algo distinto.
Algo peor.
La sala era pequeña, cerr