Capítulo 18: El castigo que nadie vio venir.
Día 72.
Veintiún días después de la reasignación de Noah, Ela ya era un fantasma con uniforme. 70 kilos clavados. La cara huesuda, los ojos hundidos detrás de los lentes que ya no se quitaba ni para dormir, pero la mirada más afilada que nunca. Fregaba letrinas hasta que las manos le sangraban, cargaba sacos de cemento bajo la lluvia, corría vueltas extras cuando los demás descansaban, disparaba al blanco hasta que los brazos le temblaban. Nunca se quejaba. Nunca hablaba si no era orden direc