Thor abrió los ojos de par en par, parpadeando varias veces, como si necesitara convencerse de que había escuchado bien.
—¿Cómo dijiste? —se incorporó de golpe, con el cabello despeinado y el pecho subiendo y bajando con rapidez—. ¿Acabas de decir que… Ravi va a nacer?
Celina sonrió, demasiado tranquila para el caos que se avecinaba.
—Así es, amor. —Alzó una ceja, conteniendo la risa—. Solo iba al baño, pero parece que Ravi no quiso esperar. Se me rompió la fuente.
Thor saltó de la cama, buscan