Ella se giró entre los brazos de él y lo miró con una sonrisa traviesa.
—Vuelve al baño y date una ducha fría para apagar ese fuego… porque necesito bañar rápido a las niñas antes de que me lleves al spa. Les daré de mamar en el coche —dijo, escapando de su abrazo.
Thor alzó las cejas, fingiendo indignación.
—¿En serio, amor? ¿Vas a dejarme así?
Celina solo sonrió mientras caminaba hacia el vestidor.
—Amor… parece mentira que Zoe me haya llamado aquel día para decirme que estaba embarazada. Y a