Se detuvo un instante, y un suspiro profundo escapó de sus labios. Un lamento silencioso por una época que aún dolía al tocarla.
—Por eso, hija, nunca aconsejo que un matrimonio sea la solución para un embarazo inesperado —dijo Emma con la voz más firme, casi como una advertencia, una lección nacida del corazón.
Respiró hondo, intentando ordenar los pensamientos mientras luchaba contra la emoción que amenazaba con desbordarse.
—Después de que ella perdió el segundo embarazo, él intentó separars