Ya había anochecido cuando Celina miró el reloj y se dio cuenta de que pasaban de las nueve. Seguía en el departamento de Doña María, brindándole todo su apoyo a su amiga. Zoe estaba emocionalmente destrozada, y Celina, siendo la amiga leal que siempre fue, decidió no dejarla sola ni un minuto.
Las dos estaban sentadas en el sofá de la sala, conversando en voz baja, cuando el celular de Celina sonó. Era Thor. Había pasado el día acompañando a Arthur, visitado la empresa y ahora venía a buscar a