Zoe mordió el labio, sintiendo cómo todo su cuerpo se estremecía. El roce de él… la voz ronca… todo en ella reaccionaba.
—¿Tú dices esas cosas con esa voz y luego quieres que yo actúe normal? —dijo con los ojos muy abiertos, intentando disimular el nerviosismo con su toque medio alocado de siempre.
Arthur sonrió en silencio, divertido con el encanto natural de ella. Esa mezcla de inocencia y atrevimiento que solo Zoe tenía.
—Quedarte normal, preciosa, es lo último que quiero que hagas.
Ella aco