La noche en la cabaña había sido larga. Entre lágrimas, sonrisas y palabras que los liberaron de viejas cadenas, Celina y Thor pasaron horas conversando. Allí, frente al lago que parecía guardar secretos y devolver verdades, se permitieron desnudar el alma. Hablaron del pasado, de los errores y, sobre todo, del futuro que ambos querían construir juntos.
Sabían que la vida no les ofrecería un camino de rosas. Eran conscientes de que llegarían días difíciles, desacuerdos y desafíos. Pero también