Celina soltó una carcajada fuerte, como si al reír pudiera aliviar la tensión.
—Y todavía se dio el lujo de decirme que su boda está cerca… —su voz se quebró.
Zoe extendió la mano y sostuvo la de ella con firmeza.
—Amiga, no te pongas así. Ella puede intentar robarte la paz, pero tú ya estás siguiendo tu vida, ¿no?
—Sí. —Celina asintió—. Me preguntó cuál fue la mentira que Thor me contó para que me involucrara con él. Dijo que lleva en su vientre al heredero de los Miller…
—Ay, pobrecita. —murm