MI PARTO.
Estando en el albergue, comencé a sentir unas punzadas en mi vientre, le dije a la señora Stela, que debía irme, porque era posible que mis hijos ya fueran a nacer, en ese momento, fue tan fuerte la contracción, que no pude subir al auto, los habitantes de calle se asustaron mucho, por el grito que sin querer salió desde lo más profundo de mi ser, de verdad me dolía mucho, intenté llamar a la ambulancia, pero nunca contestaron, Stella me dijo que llamaría a la ambulancia, que ella no conducía a