EL PRIMER DÍA CON MIS NIÑOS.
Amaneció y muy amablemente Rosa entró a mi cuarto con un chocolate caliente, me sentía extremadamente adolorida, no había una sola parte de mi cuerpo que no doliera, no entendía como hacían las mujeres que tenían los hijos sin contar con ayuda de una persona como Rosa, ella me ha enseñado muchas cosas de mamá primeriza que no conocía.
-Buenos días señora Melina, soy Rosa, estoy aquí para ayudarle en lo que usted me pida, creo que ya don Dante le habló de mí, así que aquí estoy a su disposición,