EL ALMUERZO DESPUES DE LA LLAMADA.
Pasaron las horas, pablo no volvió a la habitación, al yo no ir a la suya seguramente pensó que estaba enojada, en realidad estaba dolida con la situación.
Escuché un ruido en la cocina, salí de la habitación con mis ojos irritados de llorar y estaba Pablo cocinando algo, le había pedido a Memo que le hiciera un pedido al supermercado y que lo retirara él, así nadie sabría que estábamos en el apartamento, únicamente Memo lo sabía.
-Hola hermosa, necesitamos hablar, pero antes quiero prepararte