Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre la ciudad.
Las luces del hospital parpadeaban a lo lejos como luciérnagas en la penumbra, y el pasillo de la unidad neurológica estaba casi vacío.
El silencio solo se rompía por el sonido intermitente del monitor cardíaco y el leve murmullo de los pasos cansados de Isabel







