El pequeño Rowan ya estaba recuperado, con la carita más animada después del susto en el hospital. Damon firmó los papeles del alta y él mismo los acompañó hasta el apartamento de Evaluna. Allí los esperaba Leonardo, que salió a recibirlos con evidente alivio.
—Menos mal, pensé que se iban a quedar toda la noche en observación —dijo él, tomando en brazos a su hermana.
Leonardo Paolo estaba en el apartamento, había pasado la tarde allí, y juntos ayudaron a acomodar al niño. Damon se despidió en