Mundo ficciónIniciar sesiónEl recién llegado se quedó mirando a Reutilio con una sonrisa burlona ante la pregunta que le acababa de hacer. Sabía muy bien que el niño Reutilio no era su hijo, porque él no podía tenerlo. Pero no le dijo nada; se conocen desde el orfanato y sabe de lo que es capaz. No le tiene miedo, pero tampoco desea provocarlo.
—No, nadie habla nada —respondió mientras se dejaba caer en un viejo sillón y abría una cerveza&m






