Mundo ficciónIniciar sesiónAriel irrumpe en el hospital, jadeante y con el corazón acelerado. Sus ojos recorren frenéticamente el pasillo hasta dar con sus dos hermanos y sus respectivas esposas, quienes rodean a su madre. Ella, sentada en una silla de plástico, solloza desconsoladamente, su rostro surcado por lágrimas y el miedo palpable en sus ojos enrojecidos.
—¿Mano, qué ocurrió? &iqu







