En Florencia, la noche había caído sobre la villa.
Seraphina estaba en la terraza, sosteniendo un intercomunicador de bebés mientras Daniel se acercaba con una carpeta de cuero.
—Los informes de ventas en tu país han superado las proyecciones en un 40%, Sera —dijo Daniel, situándose a su lado. Su presencia seguía siendo su ancla, el hombre que gestionaba el mundo para que ella pudiera crear—. Chloe está haciendo un trabajo impecable. Pero hay algo más.
Seraphina lo miró, detectando la nota de p