Mundo ficciónIniciar sesiónEl ala médica de la mansión Blackwood nunca se había sentido tan fría.
El aire estaba saturado con el olor a antisépticos y el zumbido eléctrico de los monitores de soporte vital, un sonido rítmico que parecía contar los minutos de una dinastía que se desmoronaba desde adentro.
Alaric entró en la habitación con los hombros hundidos, despojándose de su abrigo de cachemir como si pesara una tonelad







