JHARED.
Me despido con buenos ánimos del Sr. Kimura, quien me animo a ir el siguiente día para su casa, pero lo menos que quiero es volver a ver a esa chica, quien al final de la noche se comportó de una manera de la cual dudo mucho, pues me hacía sonrisas tímidas e intentaba ayudarme en todas las cosas que quería tomar, y al despedirme extendió su mano para luego mirar a su padre con vergüenza y seguido hacia mí pidiéndome un abrazo, el cual tuve que aceptar por educación…
Me levanto tempra