Capítulo 45 — FUERTES declaraciones.
GINA.
Observo cómo ellos comen relajados, haciendo preguntas de las cuales trato de responder con naturalidad, pero la verdad es que entre mis primeras opciones tengo pensado huir, pues, Richard, es mi jefe, y a Simon apenas lo conozco.
No sirvo para esos programas de entretenimiento en donde la chica escoge entre varios chicos buenotes.
—¿Te ha gustado la comida?—pregunta Richard, mientras el mesero se acerca retirando los platos.
—Sí, estuvo deliciosa —respondo, viendo cómo se acerca otro