(Jhared )
Deslizo mis manos por la suave piel de aquella mujer que me atormenta, sus labios se deslizan por mi pecho, y luego agarro su rostro mirando fijamente sus ojos marrones juguetones.
—Ya no me amas…
- Gina, no es cierto… -estiro mi mano para tomar de nuevo su rostro que comienza a esfumarse en un humo gris espeso que comienza a asfixiar.
Me levanto de golpe con la respiración acelerada mirando a mi costado, quedando helado al ver un cuerpo femenino con su espalda descubierta dej