Margot
Sube las escaleras cargando mi cuerpo con suma facilidad, mis piernas están bien sujetas a su cintura y puedo ya sentir el nivel de nuestra excitación. Nos adentramos a mi habitación y en un respiro me libera de la ropa tirones y se libera de la suya también.
—Nunca me cansaré de ti —dice entre jadeos. Me limito a sentir su cuerpo sobre el mío, también su miembro adentrarse en mi y sus embestidas comienzan haciendo que mi cuerpo disfrute de cada centímetro de él—. Nadie más va a estar d